Aprovechando la instancia de vinculación tan amplia y el día de conmemoración, es necesario hacer una mención a los profesores en su día, en particular a mis maestros de música. En principio, agradecer la vocación latente que descubrí en mi formación universitaria a través de la cual me relaciono con muchas personas, entre estudiantes, apoderados; compañeros de universidad y colegas músicos, y también quisiera en esta palabras perfilar a esos profesores que dejaron huella indeleble en mi proceso. En mi infancia en los '80, mi profesora Berta Martínez, en la Escuela Básica D461 de San Miguel a quien conocí como alumno de coro de la Escuela. Recordar las salidas a conciertos en distintos colegios, recordar la emoción primera de enfrentarse al público, siempre acompañada de su guitarra y su voz firme y querendona. Luego, en el mítico Instituto Nacional, el profe Montero -no recuerdo su nombre-, quien en segundo medio, me transmitió el amor por la música, el interés por...